El tesoro al final del arco iris

Todos sabemos de esa leyenda que dice que al final del arco iris hay un duende con un tesoro. Parece que esto es, dentro de todo, bastante cierto. Sin duende, pero el tesoro esta…

 El tesoro al final del arco iris

Por cierto, me queda una duda. ¿Sera un fake?

Posteado en: Humor

3 comentarios hasta ahora

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  1. Jan 3, 2008 at 11:48 am

    El Ultimo Polvo (47 comments) says,

    no entiendo que es lo que esta al final del arco iris :S

  2. Oct 19, 2008 at 7:28 pm

    iiriz (1 comments) says,

    MI PADRE ME CONTO UNA HISTORIA SOBRE EL ARCOIRIS DESDE PEQUEñA..
    AQUI LES VA:
    NARRADOR: Esta historia trata la aventura que vivió una dulce niña que quería obtener la olla de oro del duende que está al otro lado del arco iris.

    NIÑA: ¿Papá que es el arco iris?
    PAPÁ: Bueno, hija mía el arco iris es una sendero de luz que sale cuando deja de llover.

    MAMÁ: No, tú papá te está mintiendo, el arco iris es un fenómeno óptimo, te explico querida hijita, cuando el sol ilumina a una nube refleja una franja de colores que nosotros lo llamamos arco iris.

    PAPÁ: No hija tu mamá quiere confundirte, tienes apenas 10 años y tienes que saber que el arco iris es un sendero por el cual caminan las hadas, los duendes y algunas veces los mismos ángeles.

    NIÑA: Papá, tú tratas de decirme que existen otros seres mágicos.

    PAPÁ: Por supuesto que sí, y te contaré la historia del arco iris.
    Dice la leyenda que al otro lado del arco iris está un duende sentado cuidando una olla de oro que está repleta de joyas y mucha riqueza.

    NIÑA: ¿Quién te contó esta historia papá?
    PAPÁ: Lo hizo tu abuelita, ella siempre me decía que el arco iris es mágico.

    NIÑA: Si la abuela te lo dijo, entonces es verdad porque ella jamás miente.

    NARRADOR: El papá de Noelia le contó mil historias sobre los duendes y el aro iris a la pequeña niña.
    Ella toda ilusionada esperaba con ansias las lluvias.
    Una mañana antes de ir al colegio vio un lindo arco iris y apresurada fue a preguntarle a papá si ella podía pasar por el puente del arco iris.

    NIÑA: Papá, papá, salió el arco iris puedo ir a ver, ¿si papá puedo?

    PAPÁ: Claro mi amor puedes, pero no te alejes mucho de la casa, ve a mirarlo desde el otro extremo del jardín.

    NARRADOR: La pequeña salió corriendo con rumbo al jardín y grande fue su sorpresa al ver que al inicio del arco iris estaba parado un pequeño ser, no más grande que un muñeco.

    NIÑA: Hola, ¿quién eres tú?
    DUENDE: Soy Lionel
    NIÑA: ¿Eres un muñeco a pilas?
    DUENDE: No, soy algo real que tiene vida.
    NIÑA: Pero como puedes ser tan pequeño y hablar.
    DUENDE: Porque ustedes los humanos son tan egoístas, piensan que son los únicos seres inteligentes que habitan la tierra.

    NIÑA: No comprendo lo que dices, ¿pero me puedes ayudar a cruzar al otro extremo del arco iris?

    DUENDE: Puedo ayudarte, ¿pero qué buscas?

    NIÑA: Qué más puedo buscar, el oro del duende, la riqueza que tiene, las perlas, las joyas y todo lo lindo.
    DUENDE: Creo que al llegar al otro lado del camino te llevarás una gran sorpresa porque esa olla está llena de otras cosas.

    NIÑA: No, estás equivocado papá me contó la historia, vamos debo volver pronto, apúrate.

    NARRADOR: La niñas cogió de la mano al duende llamado Lionel y lo subió de un sólo jalón al camino.

    NIÑA: Pequeño Lionel porque tiene tantos colores
    DUENDE: Mira niña.
    NIÑA: Mi nombre es Noelia.
    DUENDE: Mira Noelia: el arco iris tiene muchos colores porque cada uno representa algo.
    NIÑA: Me puedes decir lo que significan los colores.
    DUENDE: Pon atención:
    El arco iris comienza con el color rojo, que significa el amor que debe existir entre todas las personas y seres vivos que habitan la tierra.
    Luego le sigue el naranja que quiere decir la paciencia y la sabiduría que pueden llegar a tener las personas.
    Continúa el amarillo que da la paz y la armonía que necesitan para ser felices. A esta fiesta de colores le sigue el verde que es la esperanza de un futuro mejor.

    NIÑA: Sigue, sigue quiero saberlo todo.

    DUENDE: No seas impaciente déjame terminar, el azul es la inteligencia que todos deben tener y por último está el violeta que representa la sencillez y ternura que siempre debe existir en el mundo.
    NIÑA: Qué lindos colores tiene y desde aquí arriba puedo verlo todo.
    DUENDE: Puede ser que lo que veas no te guste, por ejemplo mira hacia la derecha podrás darte cuenta que en esta parte del mundo existen guerras y muchos niños sufriendo.
    NIÑA: Qué feo, no quiero ver, mejor miremos a otro lado.
    DUENDE: A la izquierda puedes ver a mucha gente que no tiene que comer porque hubo una gran sequía en su región.
    NIÑA: Qué pena, pero por qué me muestras estas cosas que me dan tristeza.
    DUENDE: Mira hacia atrás.
    NIÑA: Qué lindo veo a mucha gente feliz y contenta.
    DUENDE: Si miras bien podrás darte cuenta que son muy pocos los que realmente están felices.
    NIÑA: Puedo mirar a todos lados pero me doy cuenta que el mundo es totalmente diferente, que no todos tienen lo que yo tengo mucho amor.
    DUENDE: Sí tienes razón, es por eso que a lo largo de este sendero podrás ver la realidad de la vida.
    NIÑA: Soy muy pequeña para comprender lo que tratas de decirme.
    DUENDE: Jamás se es demasiado pequeña para valorar lo que uno tiene.

    NARRADOR: Así continuó la charla y el viaje por el sendero lleno de colores, flores y cosas deslumbrantes.

    Pasó mucho tiempo y la niña ya cansada le dijo al duende:

    NIÑA: Estoy cansada quiero beber algo.
    DUENDE: Toma bebe
    NIÑA: Qué es
    DUENDE: Es el elixir de la vida, es las gotas de agua que caen por el arco iris, es el dulce manjar de los sentimientos.

    NARRADOR: La niña no entendía todo lo que hablaba el duende, pero era tanta su sed que tomó todo sin preguntar nada.
    Al fin llegó el final del camino.

    NIÑA: Qué bien, qué suerte, hurra, qué felicidad llegamos a la olla de oro, ahora seré rica y mi papá estará muy contento.

    NARRADOR: Al final del sendero, efectivamente estaba sentado otro duende un poco más grande y de diferente vestimenta.

    No se parecía en nada al duende de los cuentos, éste era un ser humano pequeñito y le dijo a la niña:

    DUENDE DE LA OLLA: Hola pequeña, qué gusto de tenerte en mi mundo.

    NIÑA: Hola señor duende, quiero que me de su olla de oro, caminé mucho para llegar y tener el tesoro.

    DUENDE DE LA OLLA: Si miras dentro de mi olla podrás saber cual es mi tesoro.
    NARRADOR: La niña metió la cabeza en la olla y grande fue su desilusión al ver que ésta estaba llena de otras cosas pero no de oro.

    NIÑA: Tú te estás burlando de mí, porque aquí dentro no hay ningún tesoro.

    DUENDE DE LA OLLA: Sí hay un gran tesoro, sólo que debes empezar a mirar con los ojos de tu corazón.

    NARRADOR: Todo ese viaje era demasiado confuso para la pequeña, pero el duende de la olla le fue explicando poco a poco y Noelia fue comprendiendo todo lo que el duende quería decirle.

    DUENDE DE LA OLLA: Niña acércate, viajaste muchas horas y es justo que sepas la verdad.
    Soy un duende que cuida esta olla y tengo la mayor de las riquezas en mis manos.

    Dentro de esta olla se encuentran las monedas del amor, que sin robadas o llevadas a otro lugar sería terrible para ustedes los humanos porque dejarían de sentir ese sentimiento que les provoca un cosquilleo en el corazón.

    Estas otras monedas son de la paciencia, que sin ella no podrían hacer muchas cosas como aprender a nadar, a leer, a caminar.

    Las monedas que tienen un color diferente son las monedas del respeto, a veces no son muy cotizadas pero son siempre necesarias.

    Las perlas blancas son la pureza de los corazones de todas las personas del mundo, a veces una que otra perla es robada por lo bandidos, es por eso que algunos seres no son buenos y puros.

    Los rubís significan la inteligencia, ¿imagínate sin son robados qué pasaría con ustedes?

    NARRADOR: El duende fue explicando a Noelia cada una de las monedas, perlas, rubís que estaban dentro de la olla.

    NIÑA: No puedo creer que seas tú el guardián de cuidar a todos los sentimientos y valores del mundo.

    DUENDE DE LA OLLA: Me dieron este duro trabajo porque siempre hay ladrones que quieren llevarse mi olla, pero no puedo permitirlo porque si lo hago toda la humanidad estará perdida.

    NARRADOR: Detrás del duende existía otra olla que para él no tenía mucha importancia.

    NIÑA: Detrás de ti hay otra olla.

    DUENDE DE LA OLLA: Te refieres a esta olla que está llena de joyas, oro, plata.
    NIÑA: Sí, sí, el tesoro por el cual estoy aquí, debo llevarlo a casa para que mi papá pueda comprar todo lo que el soñó.

    DUENDE DE LA OLLA: Mira pequeña niña, te voy a dar a elegir qué quieres llevar, si una parte de la primera olla que te mostré o una parte de esta olla llena de joyas.

    NARRADOR: La niña totalmente confundida no sabía qué decisión tomar, pensó y pensó y al final dijo.

    NIÑA: Duende lo pensé bien y me llevará todo lo que tú quieras regalarme de tu olla de sentimientos y valores.

    NARRADOR: El duende puso varias monedas de amor en un saco, un puñado de perlas para que la pureza del corazón continúe intacto, pesó varios kilos de rubís para que siempre la pequeña esté rodeada de inteligencia y así puso un poquito de cada sentimiento y mucho de valores.

    Cuando terminó de llenar el saco, se despidió de la niña diciendo.

    DUENDE DE LA OLLA: Noelia ve a casa y cuéntale a tus papás, amigos y parientes que el duende de la olla de oro existe. Que tengas una vida linda y lo más importante que seas una niña llena de felicidad.

    NIÑA: Gracias señor duende, volveré otra vez a visitarlo. Hasta pronto.

    NARRADOR: La niña retornó con un cargamento pesado, Lionel el otro duende la ayudó con su difícil tarea de regresar a casa.

    DUENDE LIONEL: Ya llegamos al jardín de tu casa, me alegra haberte conocido y piensa en mi cuando vuelvas a ver un arco iris.

    NIÑA: Gracias por permitirme conocer tu mundo.

    PAPA: Noelia, Noelia, dónde estás, hija no me asustes, sal de tu escondite, es hora de ir al colegio, llegarás tarde.

    NIÑA: Papá, papá aquí estoy, ven a buscarme.

    NARRADOR: La niña le contó todo a su papá, pero él no creyó todo lo que decía la niña.

    NIÑA: Papi para que me creas aquí está la bolsa donde el duende metió todos los sentimientos y valores.
    NARRADOR: El papá abrió el saco que la niña le alcanzó y grande fue su sorpresa al ver que estaba repleto de oro, joyas, perlas y rubís.

    NIÑA: Papá me equivoqué de saco, me traje sin querer la otra olla.

    DUENDE DE LA OLLA: No pequeña niña no te equivocaste trajiste lo que te di, darás mucho amor a todas las personas que conozcas, siempre los mejores sentimientos estarán contigo y tu vida se llenará de valores.

    NARRADOR: El duende del otro lado del arco iris premió a Noelia por haber escogido lo espiritual antes que lo material.

    Desde ese día la vida de Noelia y sus familiares cambió, no sólo se volvieron ricos materialmente sino que fueron ricos en sentimientos y valores.

    Se dedicaron a ayudar a todos los necesitados y a dar comprensión y cariño al necesitado.

    Recuerda que el arco iris es mágico y puede estar esperando tu visita, simplemente te recomiendo elijas la bolsa correcta.
    FIN

  3. Oct 25, 2008 at 9:16 pm

    sharon (1 comments) says,

    :mad: lo que esta al final es lo bueno…lo que el mundo debe de tener..no lo material sino lo espiritual

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