En la sociedad como vivimos actualmente, las personas creen que el matrimonio es un juego. Lo digo con base, puesto que la tasa de divorcios ha aumentado exponencialmente; tal vez porque simplemente no se aman lo suficiente o porque no tienen suficiente tiempo con las persona.

Los hombres de hoy en día creen que pueden ir a una tienda, comprar un anillo de pedida barato y arrodillarse ante su mujer. Sin pensar en lo que están haciendo, es decir, el compromiso en el que se están involucrando.

¿Cuándo pedir matrimonio?

En base a mi experiencia, pienso que es una pregunta muy genérica que no puede ser respondida por cualquiera; más bien tendríamos que preguntárselo a un experto en la materia. Sin embargo, pienso que no hay un momento exacto en el cuál pedir matrimonio, puesto que todas las personas y pareja son diferentes.

Sería muy difícil indicar un tiempo específico; se han visto casos de parejas con pocos años, que se casan y están juntos hasta que la muerte los separe. Pero también están aquellos que llevan años de noviazgo y después de contraer matrimonio, se divorcian a los pocos años. Por ese motivo es complicado dar un momento exacto o preciso de cuándo alguien debería casarse.

Mi humilde opinión, es que las personas deberían casarse cuando llegan al punto donde no existe un paso más grande que dar. Normalmente pasamos por varias etapas, cuando nos gusta, nos enamoramos, empezamos a vivir la vida pensando en el futuro, nos mudamos juntos y finalmente, nos casamos. Aunque hay personas que suelen saltarse algún paso o hacerlos muy deprisa, esos son los casos más comunes. Yo pienso que hay que vivir todas las etapas de la relación, hasta que ambos lleguen al punto de querer dar un salto tan grande a un compromiso como el matrimonio.